HEROES de CRÉDITO

En qué consiste la economía sostenible

La economía sostenible busca aumentar el bienestar social promoviendo un consumo responsable, a través de un sistema financiero basado en empresas verdes. Bien a través de la transformación de las ya existentes o creando negocios nuevos. Su objetivo es reducir la pobreza y garantizar un desarrollo de calidad de las generaciones presentes y futuras, sin comprometer la salud del planeta (sin consumir más de lo que genera la naturaleza). Las energías renovables y la agricultura ecológica son algunos ejemplos de la forma de producir que pretende.

El desarrollo de una economía sostenible en cualquier territorio que se precie, según el blog de Energía Sostenible, pasa por el desarrollo de políticas dirigidas a promocionar la utilización de fuentes de energías sostenibles, fomentar la competitividad de actividades sostenibles e invertir en el desarrollo de la innovación y la educación.

Por definición “se entiende por economía sostenible un patrón de crecimiento que concilie el desarrollo económico, social y ambiental en una economía productiva y competitiva, que favorezca el empleo de calidad, la igualdad de oportunidades y la cohesión social, y que garantice el respeto ambiental y el uso racional de los recursos naturales, de forma que permita satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”, según el artículo 2 de la Ley de Economía Sostenible (LES), publicada en el BOE el 5 de marzo de 2011. Es decir, es el desarrollo de actividades que, de forma conjunta, sean económicamente rentables y ambiental y socialmente sostenibles.

¿Por qué es necesaria una economía sostenible?

Los defensores de la economía sostenible se basan en las previsiones medioambientales para las décadas venideras, que según los expertos son poco halagüeñas. En este sentido, los datos divulgados por el Global Footprint Network en relación a la huella ecológica de cara al futuro se presentan poco prometedores. A saber:

economía sostenible: placas

a)     De los 7.200 millones de personas que tenía la Tierra en 2013, se pasará a 9.600 millones en 2050. De estos últimos, 6.300 vivirán en ciudades.

b)     Los ecosistemas actuales ofrecen seguridad para más de 2.000 millones de personas.

c)     El daño medioambiental global tuvo un coste de unos 600 millones de dólares en el año 2008, más del 11% del PIB mundial.

En base a esto, quienes promueven la economía sostenible abogan por usar energías renovables (eólica, solar y/o hidráulica); por alargar la vida de los productos que consumimos (compras de segunda mano, alquiler de aquellas cosas que solo vamos a utilizar una vez, etc.) y preservar los recursos del planeta (consumir solo alimentos de temporada, reciclar, evitar los plásticos y la contaminación, etc.). Solo así se podrá garantizar la supervivencia de las generaciones venideras y además, argumentan, al ser una producción más tradicional (y por ende más lenta), necesitará más manos para sacarla adelante. Ergo, creará más puestos de trabajo.

Frente a ellos están los detractores, que o bien se sienten cómodos o bien se han acostumbrado a un sistema económico capitalista, que es por el que se rige actualmente occidente, que consideran poco realista el planteamiento de la economía sostenible. En su opinión, es un modelo de producción que está abocado al fracaso desde el principio, por su incapacidad para abastecer todas las necesidades de la población mundial actual.

La Tierra tendrá una población mundial de 9.600 millones de personas en  el años 2050

Unas necesidades que tras la crisis de 2008 se han visto incrementadas en la mayoría de los hogares, especialmente en occidente, donde antes no se percibían tan acuciantes. La incapacidad para ahorrar de las familias actuales implica que cualquier imprevisto cotidiano eche al traste el presupuesto mensual. Una avería del coche, una reparación en la casa, una derrama en la comunidad de vecinos o una visita al dentista, pueden dejarnos a 0 antes de cobrar la próxima nómina. Afortunadamente, a día de hoy es fácil contratar un préstamo inmediato por Internet, de una forma cómoda y sin moverse de casa. Tal es el caso de Kredito24, que oferta minicréditos de entre 75 y 750 euros a devolver como el cliente prefiera, en el plazo máximo de 30 días.

*Por favor, ten en cuenta que el contenido de este post no constituye asesoramiento financiero. Te recomendamos que consultes a tu asesor financiero personal antes de aplicar cualquier consejo o recomendación que figure en este post.

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